La Colina de Peralías
10.04.2017

Me atrevo a comentar, con conocimiento de causa…

por Dolores Álvarez

6b526f16583ee860eb1fc6b1065485f8Antes de nada te pido, si me vas a leer, que me investigues, tengo presencia en las RRSS ( @peralias y Dolores Álvarez Peralías) y en este blog «La Colina de Peralías» desde hace ya unos años, he dejado rastro para que me vayas conociendo en un Diario de Directora y sigo cada día intentando aprender sobre Educación, leo, escribo (también en el Magazine Ined21), participo en encuentros como EABE y… sobre todo reflexiono. Por cierto, habrás visto que mi libro te lo puedes descargar de forma gratuita en pdf.cabeceras

Creo que me atrevo a comentar el libro «Las aventuras de un profesor novato» con conocimiento de causa aunque sí te puedo decir que nunca trabajé en la privada, mis 36 años de experiencia docente siempre han sido en la Educación Pública.índice

Globalmente aprecio que los consejos que en el libro se dan van dirigidos al profesorado que solo intenta enseñar y no educar y evidentemente, no es lo mismo. Partimos de la base de la dominación del profesorado hacia el alumnado y creo que ahí está el primer error, no podemos presentarnos en las aulas como el personaje que tiene toda la autoridad sobre el grupo y que el alumnado está allí para obedecer y estar callado, uffff… qué lejos está esta idea de la educación comprensiva y del aprendizaje significativo.

Pero vayamos por parte. Tengo la manía de subrayar todo lo que leo para que después no se me pase detalle, así que voy a ir comentando lo que veo en este libro.

Considero, con todo mi respeto, un poco atrevido, en esta corta experiencia del autor, ir dando conferencias y hasta escribir un libro, para aconsejar al profesorado novato, cuando su período de aprendizaje (según él mismo relata) se considera insuficiente y de mala calidad; pienso que de Educación nunca se termina de aprender y la formación es clave en el proceso, máxime cuando se parte de una ingeniería, nada más alejado de lo que es un centro educativo. Gran valentía ha tenido el autor para ponerse delante de la chavalería a dar clases después de ni siquiera haber hecho un máster en condiciones, como él mismo nos cuenta, que lo formara pedagógicamente y con algunas ideas de didáctica sobre la materia que iba a impartir. Menos mal que había hecho un máster en inteligencia emocional y eso le daba una ligera idea del acercamiento hacia el alumnado, cosa que, después no se vislumbra mucho en sus consejos y sus planteamientos (quizás tenga que escribir algo más para que se aprecie que lo que yo he leido y me he percatado no es cierto, escribo sobre lo leido, sin conocer a la persona, que será sin duda excelente, y no haber sabido transmitirlo a los lectores, sobre todo cuando habla de educación).

índice2

Prepararse el primer día de clase es difícil, no lo dudo, pero no en cuanto a la materia, eso viene en los manuales y es cuestión de un repaso. Prepararse las primeras clases significa: conocer el contexto, preocuparse por conocer al alumnado, conocer al claustro y el centro, tomar datos y opiniones del profesorado que le da clase, mirar expedientes, contactar con tutores de años anteriores… Primero contacto con las personas y después me planteo la forma de trabajar, quizás en este período de investigación me dé cuenta que debo cambiar mi estilo, que yo soy un orientador y coordinador del aprendizaje, que voy a hacer que el alumnado sea el centro de su propio conocimiento y por tanto, yo deba transmitir menos, porque ya sabemos, y está científicamente probado, que las clases magistrales no sirven, que el alumnado debe descubrir, experimentar, sentir curiosidad, emocionarse con lo que aprende, de lo contrario pasará a tener conocimientos estancos que consumirá, vomitará en un examen y lo olvidará, sin pasar a formar parte de su poso cultural durante toda su vida.

El consejo de un profesor veterano de «Tú eres el que manda ahí dentro» (pos.253) que le dio el empuje al autor para entrar en la primera clase, parte de una enseñanza directiva, nada comprensiva, donde el profesorado tiene todo el poder y ejerce la autoridad delante de los estudiantes, precisamente en esa edad de rebeldía en la que se siente contrariedad contra aquello que me imponen. Pienso que hay que establecer relaciones para crear un buen clima de aprendizaje antes de tomar contacto con la materia en cuestión, nada más positivo en la educación que sentirse miembro de pleno del grupo, no estoy hablando de colegueo, sino de relaciones que nos hagan comprender cada una de las diferencias de las personas del grupo, llevándonos a un enriquecimiento personal y educativo, precisamente por las diferencias personales.

Cuando por primera vez me pongo delante de un grupo soy una persona extraña, que además le va a dar clase y tiene el poder de suspenderme o aprobarme, eso es una tarea difícil por parte del alumnado que como grupo lleva junto unos años y que no sabe nada de la persona del profesor. No cuesta nada presentarse, contarle un poco de tu vida, de por qué estás allí, cuál ha sido tu experiencia en otros centros, o en tus estudios anteriores, hablar algo de tu situación personal… poco a poco te irás ganando respeto y confianza, el alumnado no estará delante de un extraño porque ya irá conociendo algo de ti y de tus circunstancias, no se trata de descubrir toda mi vida personal, quizás relatar alguna anécdota de cuando eras estudiante lo hará sentirse más cercano y sabrán que eres una persona igual que ellos, con la diferencia que tienes unos estudios que te ponen en el lugar de profesor. Antes de entrar en materia es necesario establecer lazos emocionales que me ayuden al acercamiento educativo, pero si por contra lo que quiero es enseñar, olvidando educar, la tarea se plantea desde el principio y «como un sargento». De igual forma puedo sugerir que ellos y ellas se presenten, así me voy conociendo los nombres (pos. 362) y me da más seguridad al dirigirme a ellos y ellas. No puedo hablar de normas impuestas (pos. 293) porque este acto, en sí, predispone a incumplirlas. Es necesario consensuarlas con el alumnado para que se sientan partícipes de la propia clase y se conciencien que para que exista un buen ambiente de trabajo es necesario respetarse.

Para que la clase sea dinámica (pos. 293) como expresa el autor, la metodología de trabajo no puede ser: explicar, ejercicios, corregir, exámenes… hace falta que el alumnado trabaje en grupo, que descubra su propio aprendizaje, que lo haga suyo, que resuelva sus conflictos con los conocimientos, hace falta que se equivoquen y que aprendan de ello… una metodología más activa hará las clases más dinámicas, sin miedo al profesorado, sin miedo a expresarse, sin miedo a preguntar lo que no entienden… El docente no es el que manda, es el que acompaña en el aprendizaje y el que orienta educativamente, por eso me extraña que el autor del libro se sienta feliz por el hecho de poder dar órdenes (pos. 322) Cuando al alumnado se le pone a trabajar en grupo se calibran las personas, pueden aprender entre iguales y así todo el grupo saldrá ganando. Si el tutor o la tutora impone los puestos y además los pone en filas, estará predisponiendo hacia el mal ambiente en la clase. Imaginaros que os sientan en la comida familiar, que al fin y al cabo es una actividad de unas horas, con ese cuñado que solo habla de fútbol y que a ti no te gusta ni ver un balón, es un suplicio, no lo dudes, es mejor sentarse con las personas con las que me te sientes mejor, con las que puedes compartir intereses, con las que sabes que, al final, vas a aprender y establecer relaciones positivas.

¿Sabemos la trayectoria de los malos alumnos o alumnas? Cuando veo y observo a un alumno que no se ajusta a las normas de trabajo del grupo, ahí tengo que empezar una investigación: ¿Cómo es su familia? ¿Cómo ha estado en cursos anteriores? ¿Qué medidas ha tomado el centro para educarlo? ¿Qué le pasa a esa persona? ¿Cuáles son sus intereses? ¿Por qué no se siente bien en el grupo?… Este alumnado problemático suele tener detrás una historia y esa tengo que conocerla, tengo que echar horas de tutoría con él para que afloren todos los problemas que le aquejan, de esa forma podré conseguir ganármelo personalmente y así las relaciones en la clase irán mejorando, seguro.

En las ocasiones en que «Estás hecho un lío» (pos. 449) y «Antes de perder los papeles» (pos. 559) es conveniente dirigirse al Departamento de Orientación, o a la Jefatura de Estudios, normalmente allí se tienen datos que pueden esclarecer algunos comportamientos y así me ayudarán con la tarea educativa de llevar las clases a buen puerto. Si mi objetivo es «controlar la clase» (pos. 459) estoy partiendo de un error de base, no estamos en ninguna base militar donde el sargento tiene que poner firme a todos los soldados, no, por favor, los centros educativos no son eso, hay que educar para el autocontrol de las emociones, más en esas edades de la adolescencia, y si ese día tengo que dedicar el tiempo a reflexionar con el alumnado, seguro que es una clase ganada para todo el curso, no es una pérdida de tiempo, de verdad, lo he comprobado en numerosas ocasiones, con grupos y alumnado de difícil tratamiento. Un acercamiento a las personas en período de formación, vale más que la más maravillosa clase de Matemáticas o de cualquier otra materia.

La profesión docente no debe ser individual (pos. 604), la comunidad educativa debe marchar al unísono y eso no va con la suma de individualidades. Existen los grupos de niveles, los departamentos, el ETCP, el claustro, el Consejo Escolar, la AMPA… en todos estos grupos hay que tomar decisiones conjuntas y eso hace que el profesorado no se sienta solo ante el grupo. Hay centros que están experimentando otras formas de educar, en los que el profesorado de PT se mete en la clase y ayuda a la inclusión del alumnado, en este caso son dos los profesores que están en el aula con el mismo grupo, también existen otras formas de trabajar en tareas integradas que desarrollan conocimientos interrelacionados.

Conseguir que te respeten y te tengan cariño (pos. 660) eso es lo bueno, lo uno no está reñido con lo otro. Al final consiguió el autor ver que las emociones cuentan y que el alumnado se deja llevar por el trato cariñoso más que con el régimen de ordena y mando porque yo lo digo. Enhorabuena, Pablo, por las emociones que transmitiste en el alumnado, ese es el buen camino educativo, ellos y ellas te devolvieron buenos momentos en tu vida. Este intercambio de relaciones es necesario para el buen transcurrir de las personas dedicadas a esta tarea maravillosa de educar. «Este profesor se interesa por lo que sentimos y quiere que seamos mejores personas, nos valora y nos quiere aunque sea nuestro profe…»

Muy buena la intervención en la despedida... (pos. 1083) «Todos habéis aportado algo: Rocío, tu esfuerzo y capacidad para ayudar a los demás; Javi, tu sensibilidad y amabilidad;Pablo, ese mundo interior que debes sacar más; María, tu garra por defender y luchar por lo que consideras justo; Maribel…»

«Las cuarenta lecciones que aprendí… (pos. 1362)» Vuelven a reflejar una enseñanza trasmisiva donde el profesor debe dominar la clase y el alumnado obedecer a su autoridad. ya he manifestado anteriormente que no estoy de acuerdo con este tipo de Educación que se dedica solo a la transmisión de conocimientos y que olvida a las personas como agentes de su verdadero aprendizaje, creo que el trabajo en grupo y un buen clima de clase hacen que al final, el aprendizaje entre de forma significativa.

Concluyendo, veo muy acertado lo de la formación en inteligencia emocional pero creo que después no concuerda con tu forma de llevar las clases, al menos lo que se relata en el libro, será una tarea pendiente para el profesorado, reconocer que hay que cuidar las emociones y que a través de ellas podemos motivar de forma certera y podemos llegar al corazón del alumnado.

 

20

comentarios

comentar

11 - Dolores Álvarez @peralias 12.04.2017 - 14:41

Hola José Luis y Sergio. Gracias por comentar. Si sois profes novatos, o no tan novatos, deberías, según mi opinión, buscar lecturas que vayan más de acuerdo con una educación comprensiva, con poner al alumno como centro de su propio aprendizaje. En este mismo blog encontraréis varios listados de libros recomendados. Este http://blogs.zemos98.org/lacolinadeperalias/2017/02/22/educar-no-es-domesticar-educando-desde-la-libertad-en-libertad-y-para-la-libertad-de-jf-calderero-jfcalderero/, o este http://blogs.zemos98.org/lacolinadeperalias/2017/03/26/la-hora-de-clase-massimo-recalcati/, este otro http://blogs.zemos98.org/lacolinadeperalias/2017/03/07/emociones-e-inteligencia-social-las-claves-para-una-alianza-entre-los-sentimientos-y-la-razon-ignacio-morgado-bernal/ y en el blog, como os he dicho podéis buscar más. Libros muy actuales que van a haceros comprender que los caminos de la educación no van por los mismos que los del ordena y mando. Saludos

12 - Pablo Gómez Sesé, autor del libro 12.04.2017 - 20:30

Hola a todos

Soy Pablo Gómez Sesé, autor del libro «Las aventuras de un profesor novato» que aquí se comenta.

Lo primero agradecerte Dolores el tiempo que has tomado para leerte el libro y hacer esta crítica tan extensa.

Por otro lado decir que está bien ver otro punto de vista porque todas las anteriores críticas al libro han sido buenísimas y todos los profesores que lo han leído me han agradecido que comparta con ellos mi experiencia personal de profesor novato y los consejos que he dado que les han ayudado mucho.

Mi intención al escribir el libro es ayudar a los profesores que están empezando en esta profesión tan bonita y dura, y que no lo pasen tan mal como yo lo pasé en mis comienzos al verme sin herramientas ni recursos.

Decir que doy conferencias para profesores novatos (y no tan novatos) de las cosas que a mí me han servido como profesor en mis primeros años basadas en mi libro.

Soy profesor de ESO y Bachillerato de Matemáticas e Informática y doy mucha importancia a la Inteligencia Emocional, la motivación y la psicología en mis clases. Tengo un blog que se llama “El blog que te hará pensar” donde ayudo a la gente a acercarles a este mundo de las emociones tan necesario en la vida y en la escuela.

Escribí este libro pensando en cuando yo empecé a dar clase y lo bien que me hubiera venido que un profesor me hubiera dado consejos de sus primeros años como profe novato: cómo controlar un aula, cómo ganarme al líder de la clase, cómo perder el miedo a hablar en público, cómo hacerme respetar, etc..

Nadie nos enseña cómo dar una clase, cómo mantener silencio, cómo hacer cuando un alumno te contesta, cómo hablar adecuadamente, cómo hacer para que sea interesante lo que dices y estén atentos, etc.

Doy consejos de cosas que a mí me han servido y cuento mis anécdotas más y menos divertidas de cuando empecé a dar clase (me rayaron el coche, salí ovacionado de un colegio, técnicas de concentración con el partido Madrid-Juventus de Champions, etc).

A los que lo leáis espero que os guste y que os ayude en estos comienzos que no son fáciles pero que con el tiempo podréis ver que es una profesión muy bonita donde el cariño de los chicos es el regalo más importante que te van a hacer.

¡Un cordial saludo a todos!

13 - Dolores Álvarez @peralias 13.04.2017 - 9:33

Hola, Pablo, autor del libro. Entiendo todo lo que dices, tu objetivo no puede ser más elogiable. Mi crítica va hacia el sistema de enseñanza que se propugna en estos consejos, la Educación, esa que va con mayúscula, es mi pasión, como habrás podido observar si, tal como te dije al principio, me has investigado, nada más lejos de la realidad educativa.
Lo que critico y no estoy de acuerdo es en que en este siglo XXI se sigan dando consejos para llevar una educación del siglo XX. La Educación debe cambiar acorde con los tiempos que vivimos, debe ser más comprensiva, debe llevar al alumnado al centro de su propio aprendizaje, debe estar conectada con la sociedad, debe educar en la realidad y en el asombro (te aconsejo que leas a Catherine L’Ecuyer), debe expandirse porque la educación se produce en cualquier momento y en cualquier lugar (Educación Expandida), debe tener en cuenta los avances de la Neuroeducación (puedes leer a Mora Teruel)… en mi blog encontrarás referencias a libros, totalmente actualizadas, que te darán una idea de por qué no estoy de acuerdo con esa educación transmisiva y directiva. Si lo que quieres son ideas pedagógicas te recomiendo que leas a Carbonell (lo puedes ver aquí http://blogs.zemos98.org/lacolinadeperalias/2015/04/16/un-refresco-pedagogico-xxl-con-alternativas-para-la-innovacion/) en ese libro se hace un recorrido por toda la historia de la pedagogía y se dan alternativas para la innovación, es de estudio, parece un manual pero lo puedes leer y ver otras ideas que van hacia el tipo de educación que yo te estoy comentando.
Me ofrezco a pasarte todas las actualizaciones que vaya encontrando, yo quiero ayudar, no criticar sin construir. Espero sepas comprender los motivos que me llevan a criticar tu libro. Saludos

14 - Manel 16.04.2017 - 16:34

Hay un problema de fondo en todo esto y que no puede explicarse en un libro para novatos ni siquiera en un master y que se puede resumir en dos preguntas: ¿Por qué quieres ser docente? y ¿Que entiendes por aprender y enseñar?
Y todo lo demás se supedita a estas dos cuestiones. No voy a criticar que se haga un libro, ni siquiera que se lea el libro, ni por supuesto que a alguien le parezca bien el libro. Lo que me cuestiono es el objetivo de aprender y enseñar que se intenta mostrar (si, lo he dicho bien, primero aprender y a lo mejor resulta que tenemos algo que ver en el proceso y enseñamos).
Evidentemente todos partimos con muchas carencias, parte de la responsabilidad de tener dichas carencias la tiene la universidad y su mala praxis en cuanto a la formación inicial que realiza con los futuros docentes, Parte, la tenemos nosotros mismos si no somos capaces de entender qué significa enseñar HOY y es, como dice Dolores, mucho más que transmitir contenidos al alumnado.
Realizo mucha formación al profesorado a cabo del año, ya llevo varios miles horas y varios miles de docentes (entre conferencias y talleres) y siempre tengo la sensación de que a parte del profesorado sólo le sirven las recetas y el objeto que se utiliza. No le hables de cómo enseñar, puesto que
a) ha pasado una oposición (como si esa prueba sirviese para saber quién conoce o no como debe ser el proceso de aprendizaje-enseñanza).
b) ya realizó en su momento un master. Como si el master les enseñase algo de metodología, inteligencia emocional, etc.
Lo que es cierto es que quien piense que la educación debe ser es hoy un sistema de transmisión de contenidos (y son muchos, por desgracia, que continúan pensando así) les está haciendo un flaco favor a su alumnado.
Hay que mantener el silencio? si mantener el silencio significa que hablo yo y todo el mundo callado, no!
Hay que mantener el orden? si mantener el orden es que yo estoy de pie al lado de mi glamuroso encerado digital y PC que yo toco mientras el alumnado se mantiene 5 horas sentado, no!
Hay que aprender? si por aprender entendemos que tienen que vomitar en un examen y a esos queremos llamar aprender, no!
Mi crítica no va hacia el libro ni hacia el autor, va hacia a todos aquellos que creen que aprender y enseñar se construye bajo el paraguas del «25 contra uno” que llevamos decenios usando. Y nos mentimos a nosotros mismos pensando que, gracias a nosotros, hay médicos, enfermeras o técnicos cualificados.
Lo que hay que pensar es que armas les damos para que ellos luchen por lo que quieren ser su futuro, su búsqueda de talento, qué opciones les abrimos para que ellos sean capaces de levantarse después de una batacazo de la vida y que herramientas les otorgamos para que desarrollen su creatividad en el más amplio sentido de la palabra.
Si lo único que podemos ofrecer al profesorado es técnicas para aguantar delante del alumnado, para transmitir contenidos o para hacerse valer delante de ellos, entonces no tenemos el mismo concepto del proceso de aprendizaje-enseñanza.

15 - Dolores Álvarez @peralias 19.04.2017 - 9:29

Hola, Manel, gracias por tu comentario. Ya veo que muchas ideas sobre educación tenemos en común. Es preocupante que la gente joven que está entrando en educación tenga necesidad de consejos para aguantar y controlar a esa chavalería que va a aprender. De esa forma siempre les surgirá otro contexto en el que tendrán problemas. Totalmente de acuerdo «Lo que hay que pensar es qué armas les damos para que ellos luchen por lo que quieren ser su futuro, su búsqueda de talento, qué opciones les abrimos para que ellos sean capaces de levantarse después de una batacazo de la vida y que herramientas les otorgamos para que desarrollen su creatividad en el más amplio sentido de la palabra». Saludos

comentar

Por favor, cíñete al contenido propuesto, sé respetuoso contigo y con los demás, con la ortografía y la gramática. Los comentarios pueden ser moderados por una cuestión de SPAM, pero además nos reservamos el derecho a no publicar cualquiera que resulte violento u ofensivo

Acerca de La Colina de Peralías
El blog La Colina de Peralías está hecho con Wordpress 4.8.12 para ZEMOS98.
Follow

Get every new post on this blog delivered to your Inbox.

Join other followers: