La Célula Mecánica
17.09.2008

Beijing, Juegos Paralímpicos. Días 7 y 8

por comcinco

He juntado dos días en uno porque solo ha habido competición. Ciclísmo de ruta y contrareloj. En una presa. A 50 kilómetros de Beijing. Tardamos dos horas en llegar. Un sitio increible. Con lago, casita de verano en medio… Donde se celebró el triatlón en los Juegos Olímpicos.

Viernes 12 de septiembre. El día comienza temprano, para varias. El desayuno no cambia…

Hoy tenemos que ir a unos 50 kilómetros de Beijing para ver la prueba de ciclísmo paralímpico de ruta. Se realiza en una presa en la reserva de Shinsanling en el distrito de Changping. La presa ha sido modificada para albergar a 3200 personas de público en asientos tanto fijos como temporales.

El viaje es un poco pesado porque no hay transporte específico hasta allí. Que digo yo que el Comité Paralímpico Español / Internacional se podía currar unos autobuses direccionales hasta allí, que la cosa está baratilla.

Bueno el caso es que cogimos las guías y decidimos que lo mejor era ir a la parada del bus 845 que salía cerca de la estación de metro de Xizhimen, a unos 80 yuanes de distancia en dos taxis desde el hotel. Una vez allí, buscamos y buscamos pero no encontramos parada del 845. Le preguntamos a un guarda de seguridad que no hablaba ni español ni inglés pero con la técnica de señalar en la guía el número 845 nos dió a entender: NO. El problema es que significaba ese no, no era allí, no había, no existía, ya había salido… El caso es que nos encontramos con un punto de información de las paralimpiadas llena de voluntarios con ganas de ofrecerse para ayudar, no es coña. Nos dijeron que el 845 no existía. WTF!. Le preguntamos como llegar hasta la presa para ver correr a Antonio, eran las 10:30 de la mañana y Antonio competía a partir de las 14:00. El chaval nos indicó estupendamente, coger el 27 para luego coger el 345 especial que nos lleva hasta allí. El 27 se cogía a los pies de un edificio que debía estar a unos 500-800 metros, pero estaba justo detrás de una maraña de carreteras… estaba más lejos de lo que parecía.Llegamos a la parada, esperamos el 27, llega, nos montamos, con la entrada a la prueba te puedes mover gratuitamente por toda la red de autobuses y metro de la ciudad. Llegamos a la siguiente parada, donde tenemos que coger el 345 especial. Era cerca de la estación de metro de Jishuitan. Allí nos pusimos en cola para coger el bus.

Nos montamos sin problemas. Después de doscientas mil paradas, tres peajes y no se cuantas incorporaciones llegamos a la ciudad donde está la presa, Changping Zhen. Nos bajamos en la parada que creíamos que era. Allí nos asaltaron por lo menos cinco personas que se ofrecían a llevarnos por un módico precio. Después de esquivarlos a todos y de esperar a ver si llegaba el autobús para subir hasta la presa, según indicaba un cartel, una de las personas nos ofrecía llevarnos hasta arriba a los 7 por 20 yuanes. Quien se puede resistir a esa oferta, 2 euros y nuestros problemas desaparecen… Eso creíamos. Nos montamos en una minifurgoneta, destartalada, vieja, llena de mierda, aventura total. Después de recorrer 1000 metros el control policial nos impide continuar de frente, así que nos paramos. Unos voluntarios muy voluntariosos nos dicen que dejemos el coche y que vayamos andando hasta la parada más cercana que hay un bus que nos llega gratis hasta arriba. Así que le pagamos los 20 yuanes a la buena mujer, nos bajamos del coche, le dejamos la puerta deslizante abierta y nos vamos para la parada. El autobús K34 nos llevará más cerca aún de la presa, pero el último trecho hay que hacerlo andando por narices.

Antes de llegar tenemos que pasar por el control de seguridad. Bolsa por un escaner, pasar por un arco, cachearme con un detector… para luego casi ni mirarme la entrada. Pasamos sin problemas comida que llevabamos, unos lanzadores de papelillos por si hubiera que celebrar algo y pa dentro. Ahora sí, la presa es preciosa, increible. Las vistas te dejan la boca abierta y se seca muy rápida debido al calor que hace, no hay ni una nube en el cielo y en las gradas no hay ni una mala sobra… conveirten una presa en un patio de butacas y no son capaces de ponerle un toldito?…

La prueba comenzó a las dos de la tarde. Llegamos a la una. Era una contrarreloj, los ciclistas salían con un minuto de diferencia. Antonio salió a las tres menos cuarto. Otro día explicaré el tema de las categorías en los paralímpicos y sus críticas.

Al final de la prueba, Antonio quedó sexto. Cesar Neira, oro, Javier Ocho, oro, Roberto Alcaide, bronce, Juan José Méndez, plata y en tandem Christian Venge y David Llaudaro, oro. Así que españa no escapó mal.

Como no pudimos celebrar ninguna medalla de Antonio le dimos algunos lanzadores de papelillos a la familia de David Llaurado para que los lanzaran. La nota curiosa la pone el nota que controla el marcador de tiempos que cuando se entregan las medallas pone el nombre de los atletas y su medalla. Cuando subió a recoger su oro David y Christian aparecía este nombre en su lugar. Lo más curioso es que no existe ningún atleta inscrito con ese nombre en las paralimpiadas…

Una vez terminado no hubo más que recoger, y salir de allí para realizar la misma operación que al venir pero a la inversa y corrigiendo los errores encontrados. Nos dividimos en dos grupos, uno con Pepi, la mujer de Antonio y otro yo, María y Dani. Los tres nos desviamos un poco de la ruta para cenar algo. Nos fuimos al centro comercial más grande que he visto en mi vida, el Oriental Plaza. Si juntas todos los centros comerciales de la provincia de Sevilla será la mitad de grande que este que está en pleno centro de Beijing…


Sábado 13 de septiembre. De nuevo temprano y desayuno. Esta vez nos han vuelto a poner un plato que solo nos pusieron el primer día, escroto de huevo al vapor… juzgen.

Yo nos conociamos el camino, además de que no ocurrió nada como para contarlo. La única diferencia es que en el punto de control de la presa nos quitaron el pan y los lanzadores de papelillos…Cuando llegamos la prueba acababa de comenzar. Nos sentamos junto con el entrenador de Javier Ochoa. Estabamos rodeado de escolares chino…

Aunque catergorías en las paralimpiadas hay muchas, al haber pocos corredores unen categorias y solo se juegan dos competiciones con muchos corredores. Así se ahorra la organización unos cuando miles en hacer las medallas. Y salen perjudicados los que más problemas físicos o psiquicos tienen. Por ejemplo, Juan José Méndez compite faltándole el brazo y la pierna izquierda (verlo correr es impresionante), sin embargo compite con personas que tienen algún grado de paralisis cerebral o con gente que lo que le falta es un brazo pero lleva protesis y las dos piernas las tiene perfectas… Es imposible conseguir medalla. De hecho el medallero de hoy está repleto de CP3 y CP4 que son los atletas con problemas de coordinación, equilibrio… Pero bueno, esto será carne de otro artículo.

Antonio quedó quinto y solo Javier Ochoa consigue la plata.

Y nada más, ahora solo queda volver para el hotel… Cuando nos levantamos veo que un chaval se había dejado la gorra, miré por si el chaval se ha dado la vuelta… No. Mmm. Me la quedo. Me la pongo y después me la guardo por si aparece el chaval…

Vamos dejando el recinto poco a poco, nos encontramos con los amigos vascos y comentamos el día y sobre la visita al Palacio de Verano y la Gran Muralla. Ellos se van el viernes igual que parte de nuestra expedición, porque Dani y yo nos volvemos el martes. Ellos habían contratado un vehículo con conductor para todo el día y la verdad, eso está muy bien, por 90 euros tienes un coche que te lleva y te trae donde quieras.Cuando bajabamos por la carretera que lleva hasta la parada del 345 nos encontramos con los escolares en una fila que podía medir unos 200 metros esperando a que fueran llegando los autobuses. Empezamos a cantarles lo que ellos cantan cuando pasaba un corredor chino. Ellos nos respondían, aplaudian y se reian, como nosotros. Fue un momento mágico. También nos cruzamos con dos alemanes que nos preguntaron de donde ramos, «¡Spain!» -dijimos, «¡Ah, Indurrain»… Eran los alemanes anclados en los años 90. Nosotros le respondimos «los campeones de europa»… se fueron…

Reitero que el autobús urbano es uno de los peores inventos que ha realizado el ser humano, ¿para cuando el teletransporte?, eso si que sería una revolución… Entre que las rodillas me chocan en el asiento de delante, entre que van muchas personas dentro y que tenemos más sueño que una espuerta de gatitos… pasa lo que pasa.

En la estación de Jishuitan taxi de 42 yuanes al hotel, aunque Dani, María y yo nos vamos en metro. Llegando al último tren, en la línea 10, la más nueva de todas, parece que algo ocurre. La gente se agolpa para mirar lo que ocurre en el anden. Una mujer grita, un hombre se encara con otro mientras otro lo sujeta, un policía en medio, otro que se acerca… nosotros nos alejamos un poco por si nos salpicaba… Nos montamos en el tren y nos fuimos de allí.Hice todo el trayecto de vuelta con mi gorra nueva…

Comemos algo en la habitación de Pepi, también está Antonio que duerme esta noche en el hotel con nosotros porque mañana vamos a la Villa Paralímpica. También al Nido y al cubo de agua…

Una cosa que quería comentar y no he hecho es que cuando llegamos a Beijing, todos los carteles que hacían referencia a los Juegos Olímpicos habían sido cambiados por Juegos Paralímpicos, los de todos los lugares, todos los puentes, banderolas, avenidas, edificios… IM-PRE-SIO-NAN-TE.

Hora de dormir. Son las 0:40.

Más fotos en Flickr

Recomendaciones chinescas de hoy:
– Si ves una pelea, en tu condición de turista no te conviene verte involucrado. Apartate, para peleas las que hay en España…
– Reiteración. El autobús cuando menos mejor. Solo si es estrictamente necesario.
– Los vagones del metro se pueden llenar hasta límites insospechados. No te sulfures, si ves que vas a estar muy justo para entrar, espera al siguiente metro, así entrarás de los primeros y por lo menos la puerta no te dará en la nariz.
– María me ha descubierto una loción de manos que te las limpia sin necesitadad de agua, además de no dejar restos. Muy util para después de un día andando y sin poder entrar a un servicio en condiciones.

2

comentarios

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Carlitox dice:

De las fotos que has puesto en el artículo, dos las comento:

- Efectivamente y no: son escrotos de huevo al vapor.

- Pareces un superhéroe concentrándose en una llamada de auxilio a varios kilómetros. Me pregunto qué pasaría si María se cayera a la presa, ¿le darías vueltas al mundo para que nada hubiera ocurrido y poder salvarla a tiempo, Superjuan?

El hermano, que ha dejao comentarios en todos los articulos que ha escrito el Wuang de su viaje a Pekín dice:

Como ya estás en España, tus artículos han dejado de tener repercusión en cuanto a comentarios… Pero yo, fiel a no se que, voy a dejarte un comentario como he hecho con tus narraciones anteriores. No me des las gracias..jajaja
Hay muchas cosas q destacar en este macroartículo, como que hayan hecho una pista de pruebas de ciclismo en una presa o q los chinos también se pelean (por cierto, usaban el kung-fu?). Pero lo que a mi me ha llamado más la atención es la penúltima foto… El chino cudeiro fritito en el autobuuuusssss… Y lo que ya es pa tirarse al suelo es q coge el nota y le hecha una foto, como si fuera un mono:»mira el chinito como se quea dormio..».
Bueno hermano, un saludo y me alegro de verte de nuevo por casa.

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