La Célula Mecánica
10.09.2008

Beijing, Ciudad Prohibida. Día 5

por admin

Ya en el quinto día. Hasta el fin de semana no tenemos más competición de ciclismo, así que hemos realizado la primera visita turística en serio. La Ciudad Prohibida… absolutamente flipante. Enorme, lleno de turistas hasta la bandera, sobre todo asiáticos, occidentales muy pocos. Por fin vería uno de los escenarios de la película El Último Emperador de Bertolucci.

Como cada día nos levantamos temprano. Desayunamos en el hotel y cogemos dos taxis para ir hasta Tian’anmen, 26 yuanes cada taxi. El día está completamente despejado, es la primera vez que vemos el cielo azul desde que estamos en Beijing. Ni una sola nube, hace calor.

Ya conociamos esa zona porque estuvimos días atrás, pero ahora ibamos a entrar. Uff que impresionante. Se entra en la ciudad por la Puerta de Paz Celestial, con la foto de Mao en el centro, nosotros no subimos arriba, porque no vimos que se pudiera hacer, pero en la guía dice que por 1 a 6 yuanes se puede subir y ver una mejor vista de la Plaza de Tian’anmen.También hay que atravesar la Puerta Duan, y tendremos un patio enorme por delante. Todavía no hemos tenido que pagar nada, en realidad todavía no hemos entrado en la Ciudad Prohibida.

Cuando se llega al final del patio se puede ver como la gente va hacia la derecha y la izquierda, las taquillas. 60 yuanes en temporada alta, de abril a octubre y 40 en la baja.Aunque el día estaba increible y que había cientos de miles de personas por allí las taquillas están casi vacías y las colas para entrar son casi inexistentes. Atención al recorrido por el patio antes de las taquillas porque os asaltarán personas ofreciendose como guías… pasando, la historía de la Ciudad Prohibida está más que contada y con llevar una guía es suficiente, si se quiere algo más, las audioguías valen 40 yuanes.

Las entradas os las “pican” en la Puerta del Meridiano. Ahora si que estamos ya en la Ciudad Prohibida. Sí, es como en las fotos, como en la película. Increiblemente hermosa, increiblemente típica.

Puyi, “el último emperador“, usaba bicicleta por lo que mandó remodelar toda la ciudad para poder usarla sin problemas, digamos que es la primera obra arquitectónica sin barreras arquitectónicas… es broma, lo de ser la primera ciudad, claro

Tras pasar la puerta se baja unas escaleras que dan a un patio donde se atraviesa un puente sobre el Arroyo Dorado, que en verdad tiene carpitas típicas naranjitas y con el agua llena de verdina, con nenúfares esparcidas en grupo por todo el riachuelo.

Al pasar el patio pasamos a través de la Puerta de la Armonía Suprema a un patio aún más grande si cabe donde están contenidos los Tres Grandes Salones.

El primero al que se entra es el Salón de la Armonía Suprema que se usaba para las ceremonias, como cumpleaños del emperador o coronaciones. Es la estructura más grande de toda la ciudad. Repartidas por allí empezaremos a ver unas grandes tinajas de bronce que antiguamente se llenaban de agua para sofocar los numerosos incendios que sufría la ciudad. Hay en total 308 tinajas.

Dentro del Salón de la Armonía suprema está el trono del Dragon desde donde el emperador mandaba a los militares. Es curioso ver como se agolpa la gente para ver el trono del emperador. Lo bueno de los asiáticos es que son mas bajitos que nosotros, o por lo menos que yo, por lo que podía hacer la foto casi sin problemas.

Tras este salón se encuentra un segundo, el Salón de la Armonía Media. El emperador usaba este salón de paso, para ensayar los discursos y recibía a sus ministros. El tercer y último salón es el Salón de la Armonía Preservada usado para los banquetes. Delante de los tres salones hay a cada lado una garza y una tortuga que representan la longevidad. Después de la puerta nos encontramos con el Palacio de la Pureza Celestial que fue usada como residencia. Después, el Salón de la Unión.

A partir de aquí entramos en el Jardín Imperial. Es un laberinto de cipreses, rocas, caminos y pabellones. Antes de salir nos encontramos con dos elefantes curiosos y después la Puerta del Genio Militar Divino que es la salida de la Ciudad Prohibida.

El recorrido se puede hacer también al revés, entrando por la Puerta del Genio Militar Divino. Incluso si se sale del recinto se puede volver a entrar con la misma entrada, fijaros que tiene como dos zonas de recorte. Nosotros lo hicimos así para poder ver las salas expositivas donde se pueden encontrar regalos realizados al emperador, útiles militares, científicos… Que están situados a un lateral dentro de la Ciudad Prohibida.

Con los pies muertos, nos volvimos a recorred la Ciudad Prohibida pero esta vez al revés, para volver a salir por donde entramos.

Wangfujing Snack Street

Desde la entrada comenzamos a andar hacía el este para encontrar algún sitio donde comer. Dos calles más allá de la Ciudad Prohibida, es decir, unos 1000 metros llegamos a la calle Wangfujing, un centro comercial que esconde una zona conocida como Wangfujing Snack Street, una callejuela con decenas de comercios que te pueden dar de comer.

Nos separamos, unos fueron al Kentucky Fried Chicken y nosotros nos metimos hasta el fondo y nos quedamos a comer, por unos 142 yuanes, tres personas nos pusimos hasta arriba de una especie de chopsuei de pollo y de noodles, dos cervezas de litro y una Cocacola. Seguro que nos cobró más de la cuenta, pero no nos importó, teníamos hambre, estabamos cansados y los pies daban bocados. Aproximadamente serían las cinco y media de la tarde. Cuando terminamos de comer nos dirigimos hacia el metro, línea 5, dirección sur, hasta la estación Tiantandongmen. Fuimos a entrar en el Parque del Templo del Cielo, pero vimos unas taquillas, mal rollo. Hay que pagar 15 yuanes para entrar en el parque y en el templo. Pensamos. Son las 18:40, cierra a las 19 horas, está oscureciendo… nada, no entramos. En contraposición, teníamos justo al lado el Mercado de las Perlas (Hongqiao). Es como el citado Mercado de la seda, pero un poco más establecido por lo que los precios pueden ser un poco más altos, lo bueno, que los vendedores no son tan pesados.Dani y yo entramos en el servicio, pensamos en comprar alguna tontería, nos pedían por un gorrito de chino 120 yuanes, Dani dijo que no, el decía que por 10, el vendedor que por 60, Dani en sus trece ofrece 30, pero antes de que el vendedor pueda hacer nada dice illo vamonos que he cambiado de opinión, nos vamos llendo mientras el vendedor nos dice que ok que acepta su precio, cuando ya estamos en las escaleras mecánicas le escucho decir que lo deja en 10… Es decir, lo vende por 120 y se conformaría en venderlo por 10… Ellos siempre ganan.

Dani y yo salimos del mercado y nos fuimos fuera que había un bar, donde nos pedimos una cerveza que estaba hasta buena, nos sentamos un rato en la terrazita a esperar a que el resto salga. Quedaba media hora para que cerraran cuando entramos. La gente empieza a salir, salen todos, menos dos de los nuestros. Al rato, nosotros ya preocupados, salen con sendos relojes “rolex” y algunas cosas más…

Al ir a coger un taxi allí mismo, un taxista, oficial, que se ve terminó su turno se ofrece a llevarnos por 150 yuanes, wtf?. Estamos relativamente cerca del hotel, este tío nos quiere tangar. Así que nos vamos para la carretera y llamamos a unos taxis. Algunos no sabían donde estaba el hotel, otros no les interesaba… ya es un clásico. 17 yuanes nos costó cada taxi. Y pedía el otro 150…

En el hotel fuimos a comprar algo al minisuper que hay, pensabamos en comprar ron para hacer una botelloncita en la habitación, pero oh! no tienen ron… whiskey no por favor, mmm mira, hay Absolut Vodka… mooola, pero… un momento, aquí no venden hielo… OMG!!! Asi que nos pillamos unas Layx, unas cervezas de la marca Yanjing y nos fuimos para la habitación.Y aquí estoy ahora, solo, bebiendo cerveza, escribiendo, en un hotel perdido de Beijing… WOW!!!.

Más fotos en Flickr.

Recomendaciones chinescas de hoy:
– Saber usar los palillos para comer es indispensable si sales a comer comida típica.
– Si donde vas a comer es una callejuela y te preguntan “Wang won win wen CHICKEN?” o “Wang won win wen BEEF?, se están refiriendo a si quieres un chop suey de pollo o ternera.
– Los noodles están muy buenos y se piden así, tal cual, NOODLES. Son tiras de harina enrolladas muy finas como los espaguetis pero más espeso.
– No te desesperes si los taxistas no te quieren llevar a donde quieres ir, puede ser debido a que no sepan llegar y no se quieren complicar, o puede ser porque no les conviene dejar su zona.
– Es curioso que dentro de la Ciudad Prohibida haya un Starbucks, no lo vimos, y si lo hubieramos visto no entrariamos. Si tienes sed, compra agua. Aunque la botella de 300 cl de Cocacola vale 4 yuanes, frente a los 25 de la botella de agua Evian.
– Cuidado con el Sol. Yo y Dani tenemos el cuello más colorao de la historia. Nadie contaba con el solazo que hacía hoy. ¿Como preves llevarte crema solar a Beijing?.
– Cuidado en la Ciudad Prohibida con los árboles, hay alguno que expulsa algún tipo de bichejo o líquido que hace que salga sarpillido. Yo tengo un poquito en el brazo y en la mano, pero es muy poco. He tenido suerte.

6

comentarios

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6 - Carlitox!! 11.09.2008 - 18:12

Ese de antes era yo. ^_^U

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