jochimet
08.09.2020

Hemos llegado al límite de lo políticamente correcto

por José Antonio Jiménez Ramos

A la atención de D. Javier Imbroda, Consejero de Educación y Deportes de la Junta de Andalucía:

Durante los últimos meses y especialmente en julio, agosto y los días que llevamos del mes de septiembre, usted ha venido realizando una serie de acciones de diverso calado de cara a la vuelta a las aulas durante este mes. Así mismo ha utilizado toda su capacidad comunicativa para defender las decisiones, aunque en ocasiones se ha visto obligado a negar lo defendido, ya que algunas contradecían las tomadas con anterioridad.

Digamos que en general, se ha mantenido en sus posiciones de «riesgo cero no existe» o «esto es lo que hay». Esa especie de posición numantina, por no aplicar adjetivos más duros, le ha llevado a un comienzo del curso que está siendo caótico, como veníamos diciendo en distintos momentos y ocasiones.  Sigue leyendo

07.09.2020

Aplacemos el inicio de curso a octubre, es lo más razonable.

por José Antonio Jiménez Ramos

Este artículo fue publicado en primera instancia en El Diario de la Educación el 27 de agosto de 2020

https://eldiariodelaeducacion.com/2020/08/27/aplacemos-el-inicio-de-curso-a-octubre-es-lo-mas-razonable/

Hace unos días, José Luis Pazos hacía una pregunta muy pertinente en este mismo medio ¿Qué tal si aplazamos el inicio de curso a octubre?. Confieso que me llamó la atención cuando lo leí, después de escuchar una entrevista que le hicieron en la Cadena Ser. Acababa de terminar un trabajo con un grupo de colegas (1) sobre el comienzo de curso en Andalucía y habíamos concluido que era la solución más razonable dada la situación de caos que estábamos viviendo durante todo el mes de agosto en nuestra tierra como consecuencia de la actitud indolente y prepotente de la Consejería de Educación y de su Consejero, Javier Imbroda. Sigue leyendo

13.06.2020

Una gota que debería ser un lago

por José Antonio Jiménez Ramos

En todo este mundo pandémico en el que estamos inmersos, hay algunos asuntos que son de interés común más allá de planteamientos partidistas, me refiero a la situación de las residencias de ancianos, en todo el estado, en general y en Andalucía en particular. Es una situación difícil de calificar, cualquier adjetivo no se corresponde a como cada cual lo ve, pero solo un dato «objetivo», del total de personas fallecidas por la COVID-19 o síntomas asimilables, las personas ancianas que vivían en residencias ascienden a 19.415 personas, es decir, más de 71 personas de cada 100 fallecidas. Para más información podéis leer este artículo.

Ante ello es evidente que tenemos todas y todos, pero singularmente las instituciones responsables, una tarea imposible de retrasar, el modelo de atención a nuestras personas mayores debe ser cambiado. No es humanitario ni sostenible que estas residencias sigan estando como hasta ahora, es un imperativo moral de nuestra sociedad.

Me sirve esta introducción para poner de relieve, que han existido y existen residencias de ancianos que han demostrado que es posible otra forma de hacer las cosas. Para ello me voy apoyar en un ejemplo muy cercano a mi familia. Un residencia de pueblo del entorno de los 10000 habitantes, San Juan del Puerto (Huelva).

Ayuntamiento de San Juan del Puerto (Huelva)

En ella trabaja una prima mía. Sabemos que Huelva es una de las provincias con un bajo contagio de Andalucía y la incidencia de fallecimientos declarados es pequeña, pero lo que destaco es que dentro de ese contexto  la situación al día de hoy es la siguiente:

La Residencia se llama San Joaquín y Santa Ana es de titularidad privada y pertenece a una asociación cuyo presidente es el párroco.

Hay 37 residentes y 30 trabajadores y trabajadoras contando dirección, cocineras, limpiadoras, etc.

Este tipo de residencias tiene un carácter privado, pero en realidad su servicio es casi público, en tanto en cuanto de la totalidad de las plazas solo tienen 5 privadas, el resto están concertadas.

Lo cierto es que la residencia funciona estupendamente y buscan dinero por todas partes, el ayuntamiento colabora y la gente del pueblo la siente suya.

La fórmula que han empleado para controlar los contagios es de sentido común. Todos los residentes y todo el personal se hicieron el test en los primeros momentos de la crisis con resultados negativos. Tras ello la dirección de la Residencia la cerró a cal y canto y todas las comunicaciones entre ellos, los residentes y las familias han sido telefónicas.

Hasta el momento, ningún contagio en las personas que conforman la Residencia. Se puede y se debe decir que actuaron de la forma más adecuada con la información que tenían a su alcance. Mi prima me dice abiertamente que el trabajo de la directora y el vicedirector es de 10.

¿Qué tiene de especial este caso? A mi entender el contexto en el que se mueve, el tamaño de la institución y algo que debe ser santo y seña de una dirección al frente de un lugar tan vulnerable, el sentido común.

Podemos deducir algunas lecciones de esta situación, en aras a ser positivos de cara al inmediato futuro de las residencias de personas mayores. Nos gusten más o menos, son absolutamente necesarias y ello conlleva una obligación tanto institucional como social con esta tercera columna de los derechos básicos. Hay que ahondar en la consideración de que los servicios sociales son claves en el desarrollo de una sociedad justa. Es una obligación que sean lugares de vida y no de riesgo y muerte masiva como han sido hasta ahora.

Esta historia pequeña, que no es más que una gota en una inmensidad oceánica que se lo traga todo, debe convertirse en un lago al menos, que nos encare la realidad de nuestra sociedad, debemos asumir que una sociedad justa es aquella que tiene en los cuidados una de las bases de la misma.

Me declaro abiertamente defensor de los servicios públicos, confío en ellos, sin ningún género de dudas y, sin embargo, en este asunto como en otros similares, la iniciativa privada o particular que se hace con la sana intención de ayudar sin buscar ningún beneficio económico, más allá de que las personas que trabajan en ese servicio sean remuneradas de acuerdo a sus derechos laborales, es una manera subsidiaria de atender a las obligaciones de las instituciones públicas.

En ese sentido es imprescindible una cuestión de principio para mejorar el derecho a los cuidados de las personas. Poner en manos de las empresas privadas con ánimo de lucro la gestión de residencias de personas mayores es un error gravísimo y a las pruebas me remito. La mayoría de las personas fallecidas en residencia lo ha sido en este tipo de instituciones.

Otra cuestión fundamental es la necesidad de valorar adecuadamente los servicios que se prestan, la práctica de adjudicar estos servicios sin clausulas sociales es un riesgo que no podemos permitir. Creo que lo ocurrido es una prueba fehaciente de ello.

La necesidad de que las residencias cuenten con un personal adecuado en número y cualificación profesional. Es una tarea tan delicada que no puede ser infravalorada.

Aunque esto daría para un debate mas en profundidad y desde luego en otras instancias, no quiero acabar este artículo sin poner otro asunto que, en mi opinión, debe suponer un antes y un después  en el servicio que se presta desde las residencias de personas mayores. La necesidad de medicalizar estas residencias por dos razones fundamentales, una, porque estas personas tienen padecimientos crónicos de diversas índoles y requieren de un seguimiento continuo e inmediato y dos, porque el incremento de la esperanza de vida conlleva un aumento considerable de riesgos de todo tipo, más allá de la pandemia actual. La presencia de unidades médicas adecuadas en las residencias  a las necesidades de esas personas en coordinación con los servicios sanitarios de cada zona sería una garantía de salvaguarda de la vida.

Dedicado a todas las personas que trabajan por el bien de las personas, especialmente a las que lo hacen en la Residencia San Joaquín y Santa Ana de San Juan del Puerto (Huelva)

LA VIDA ES LO MÁS PRECIADO Y DEBEMOS PROTEGERLA CON LAS MEJORES HERRAMIENTAS POSIBLES Y, SOBRE TODO, CON EL CUIDADO NECESARIO.

CUIDAR Y CUIDARNOS ES UNA EXIGENCIA VITAL

 

 

 

 

 

14.05.2020

Dos meses de la vida de mi calle

por José Antonio Jiménez Ramos

Parece que fue ayer cuando el 15 de marzo de 2020 decidimos, de acuerdo con algunas vecinas y vecinos, poner en marcha un grupo de Whatsapps con las personas que vivimos en la calle Río Darro de mi pueblo, El Viso del Alcor. El motivo supongo que debe ser conocido, estábamos empezando un confinamiento como consecuencia de la pandemia declarada del coronavirus y era previsible que íbamos a necesitar estar en contacto, aunque no pudiéramos ir a a las casas de los demás.

Tardamos poco en crear el grupo, se fueron añadiendo una tras otra la mayoría de las familias que vivimos en la calle, también se incorporaron, por voluntad propia, algunas familias colindantes cuando se generalizó el aplauso de las 8 de la tarde, al personal de sanidad y a todas las personas que estaban luchando directamente contra la enfermedad (COVID-19 es su nombre). Los aplausos comenzaron en España el día 14 de marzo, hoy hace dos meses de ese día.

«Homenaje a todos los sanitarios a las 22:00 horas. Saldremos todos a nuestras ventanas, terrazas y balcones y aplaudiremos. Por favor pásalo», apunta la cadena difundida a través de Whatsapp.»

En nuestro caso el grupo marcó el inicio de nuestro aplauso como calle, salimos a aplaudir desde las terrazas y desde las ventanas el día 15 de marzo. Aquel día lo hicimos a las 22 horas como marcaba el mensaje anterior, pero en menos de un día la hora cambió, para hacer posible la presencia de los niños y las niñas. Desde el día 16 de marzo salimos todos los días a las 20 horas, con mayor o menor afluencia de gente, pero sin fallar a pesar del frío, del calor, de la lluvia y el viento.  Sigue leyendo

13.04.2020

Salvar la vida, pero toda la vida

por José Antonio Jiménez Ramos

 

Quien enseña aprende al enseñar y quien aprende enseña al aprender.

Quien enseña, enseña alguna cosa a alguien.

Paulo Freire

 

Entre las muchísimas declaraciones, entrevistas, anuncios, memes y multitud de «dimes y diretes» que nos rodean en estas semanas, escuché, en la radio,  a un personaje muy preocupado por las personas mayores, criticar que no tenían equipos personales ni materiales sanitarios para atender a la población mayor, que su organización tiene en todo el estado. Se mostraba realmente compungido, a instancias de la periodista, que le animaba a seguir con la crítica, dio un giro brusco en su discurso y concluyó con las siguientes palabras, “dicho lo anterior lo importante es salvar la vida”. Es una cuestión de perogrullo, lo urgente es que no mueran las personas, nadie puede estar en contra de ello, pero al mismo tiempo muestra una cierta paradoja en la situación actual.

Esa afirmación nos podría llevar a un callejón sin salida; mientras que haya que salvar vidas físicamente, lo demás debe esperar. Todo lo demás es superficial y de alguna manera no requiere atención de los gobiernos, ni tan siquiera de la sociedad. A mi entender ese pensamiento subyace detrás de determinadas actuaciones que los gobiernos hacen con respecto a la educación. La actividad educativa presencial está suspendida y se ha hecho un esfuerzo tremendo, sobre todo, por el profesorado para que se puedan continuar los procesos de aprendizaje, la administración ha hecho lo imprescindible para que esa actividad, en teoría, no sufra por la falta de presencialidad, pero ya está, no es una cuestión de vida o muerte, no va a morir nadie porque las cosas no se hagan todo lo bien que se debiera. Sigue leyendo

13.07.2019

Compromiso con Andalucía. El libro en marcha

por José Antonio Jiménez Ramos

 

En las últimas semanas se ha completado un periodo iniciado hace mas de un año, cuando acepté la propuesta de libros.com para ver si era posible hacer realidad un libro que tenía en mi cabeza y en mi ordenador.

La idea era sencilla, recopilar los artículos que durante dos años había estado publicando en el diario digital SevillaDirecto, de la mano de su redactor jefe Juanma Moreno. Él me ofreció esa oportunidad y me permitió tener una ventana al mundo sevillano y andaluz semana a semana.

A pesar de diversas advertencias, algunas de mucho peso para mí, me metí en esa aventura con ilusión y no sin tener un cierto miedo al fracaso del proyecto. A estas alturas de mi vida, un nuevo fracaso no hubiera sido noticia, ni hubiera sido un problema serio, estaba curado de espanto y ya tenía heridas de todo tipo. Esa idea me lanzó al espacio de las redes sociales y a la búsqueda de las personas que estuvieran dispuestas a acompañarme en este camino.

El asesoramiento y la experiencia de la editorial me sirvió para incrementar el conocimiento de su uso y de camino abrir un poco más el espectro de personas que tenía alrededor. Una experiencia inesperada y, cuando menos, curiosa. Saber que había personas conocidas y desconocidas que se acercaban a la campaña de crowdfunding o micromecenazgo fue un hallazgo a veces esperanzador y en otras ocasiones desilusionante. Una especie de montaña rusa que al final llega a su meta respirando profundamente y con un cierto alivio y la alegría de saber que el objetivo se ha conseguido. Habrá libro, 5 de agosto de 2018. Sigue leyendo

03.03.2019

Si difundes nos ayudas, gracias

por José Antonio Jiménez Ramos

Este era el último mensaje que tengo en whatsapps de Javi, ese y otros parecidos los venía mandando desde hacía un tiempo cuando enviaba una publicación de su penúltima ocupación, siempre dedicada a los que más lo necesitan. En este caso, estaba empeñado en la potenciación de ALFARHA, una nueva asociación de las que de una manera u otra estaba inmerso, por ese imperativo ético que le obligaba a estar en aquellos sitios donde podía aportar desde lo más pequeño a lo más grande.

Siempre generoso y cabezón a partes iguales, virtudes propias de las personas que permanecen en su quehacer de manera convencida. Su empeño por mejorar la vida de las personas sean cuales fueran su situación lo ha acompañado a lo largo de su vida y estará con los que aquí quedamos para que su recuerdo sea un ejemplo para las personas que busquen esa mejora. Sigue leyendo

07.03.2018

Abuelo, ¿qué es el gobierno?

por José Antonio Jiménez Ramos

Este martes día 6 de marzo, décimo cumpleaños de Lola, nuestra nieta mayor, y por circunstancias familiares he tenido que llevarla a ella y a su hermano Mario de 4 años al colegio por la mañana. No es muy habitual, porque es un trayecto de más de 25 km y es raro que se queden a dormir en días entre semana.

Tengo la costumbre de escuchar la radio en el coche y procuro seguir haciéndolo aunque vengan ellos conmigo. Les gusta escuchar música o algún cuento, yo me hago el loco y si no me lo piden, radio y a esa hora, informativos matinales. Al cabo de unos kilómetros, escucho la voz pausada de Mario desde atrás que me comenta algo, no ando fino de oído y ayudado por el ruido interior no me entero bien del comentario; ¿qué dices Mario? Lola se adelanta y me aclara la pregunta, «dice Mario que ¿qué es un gobierno» ¡La madre que lo parió! (la radio no paraba de informar de las dificultades de formar gobierno en Italia). Sigue leyendo

01.01.2018

María Ramos en el recuerdo

por José Antonio Jiménez Ramos

El uno de enero de 1918 nació María Ramos Moreno en Moguer, el mismo pueblo que vio nacer a Juan Ramón Jiménez 27 años antes. En cualquier caso, en sus recuerdos de niña me decía que la gente del pueblo lo tenían por un poco chaveta, nada que no sea muy distinto a sus distintas estancias en casas de reposo y sanatorios mentales.

Pero el objeto de este artículo no es el escritor, sino mi madre, con motivo de los 100 años que hoy hubiera cumplido si no se hubiera cruzado en su vida un maldito infarto cerebral hace algo más de 20 años.

Era mi madre la única hija de María Moreno Mora y de Antonio Ramos, al que no conoció pues murió en un accidente de caza, cuando ella acababa de nacer. Huérfana en un pueblo de la campiña y rodeada de la familia de su madre, que eran solteros. Esa familia la formaban Antonio y Esperanza, el primero era un buen mozo que realizó un servicio militar en el batallón de gastadores de Ingenieros con tanto mérito y capacidad que fue premiado con un diploma que adorna una parte de mi casa y en el que se le reconoce el derecho a recibir un premio de 25 pesetas. Un gran premio para la época. Ese orgullo lo tenia a gala mi abuela, su hermana y me lo trasmitió a mi. La verdad es que a mi, que no me levanta la música militar, siempre me gustó tenerlo en un sitio bien visible, por respeto a la persona que hizo posible que la vida de mi abuela y de mi madre fuera bastante mejor de la que se le venía encima a una viuda joven y una huérfana de padre dadas las circunstancias de la época. Sigue leyendo

30.11.2017

Una historia para Emma (2)

por José Antonio Jiménez Ramos

Yo nací en la calle Redes, en el barrio del Museo, en pleno centro de la ciudad de Sevilla. Vivíamos en la planta baja de una casa de vecinos, no muy grande, solo eramos tres familias y una señora mayor. Mi familia, por aquel entonces se componía de mi tía Esperanza, mi padre, Pepe y mi madre, María y yo que era el único hijo; no tenía, ni tengo hermanos ni hermanas. Una realidad triste, porque no tenía con quien jugar, sino era con los niños de mi casa. Y tampoco había muchos, mayores que yo, un muchacho y un niña y menores, dos niños y una niña.

La casa que habitábamos era muy vieja y la declararon en ruina, de manera que estaba apuntalada y corría el riesgo de que se cayera. Por esa razón nos ofertaron a nosotros y a otra de las familias que vivíamos en la misma casa dos viviendas en el mismo edificio y también en el mismo piso, el séptimo del número 3 de la Avenida de El Greco. Sólo quedamos de aquellas familias los hijos Ángel Luis, José Antonio y Estrella de Loly y Manolo y yo. Los veo a los dos últimos de vez en cuando. Sigue leyendo

Página 1 de 1312345...10...»
Acerca de jochimet
El blog jochimet está hecho con Wordpress 4.8.12 para ZEMOS98.
Follow

Get every new post on this blog delivered to your Inbox.

Join other followers: