abrelatas
13.09.2014

Lo padre

por abrelatas

capítulo 1 – 20 de Febrero de 2014

Lo que váis a leer a continuación fue realmente escrito en las fechas que vienen indicadas. La post.producción del texto es mínima. Tan solo he quitado algunas cosas que realmente me daban vergüenza compartir y he corregido algunas faltas de ortografía. Si quieres saber de qué va esto antes de empezar, lo intento resumir a priori. Se trata de algo tan sencillo como compartir qué he sentido en varios momentos diferentes sobre lo que significa ser padre hoy. Notaréis desorden. No es un texto brillante ni tampoco académico. Pero sí es muy sincero.

Escribir en tiempos de crisis es muy difícil. La actualidad es una tempestad que golpea nuestro sentido de la atención y mantener una identidad en paz con uno mismo y su entorno es muy complicado. Porque nuestra vida es precaria y porque somos vulnerables. En medio de un maremagnum en el que no estar al pie del cañón parece ser considerado a veces como un acto de disidencia, me retiro por unos instantes a un lado para compartir uno de los eventos más importantes que están transformando mi vida. La paternidad.

capítulo 2 – 30 de Diciembre de 2012

Recibo LA NOTICIA hace 3 días. Sofía me llama. “Prepárate, porque ya no vamos a estar solos”. Como en todas las noticias más importantes de mi vida, un John Williams remezclado se coló en mi cabeza y una orquesta (formada por músicos que no están vestidos de gala) comenzó a hacer rechinar los violines.

Debo ser honesto, ha sido la banda sonora del PAVOR.

Mi primera reacción no ha sido buena, lo reconozco. Es una mierda no poder disfrutar de una de las que probablemente será las noticias de tu vida. Ahora me pongo en el lugar de ese futuro hijo/hija y me dan ganas de decirle: ¡Lo siento! También lo sentí por Sofía. Pero la verdad, no me lo esperaba. No lo esperábamos.

Quizás aquí entremos en el gran conflicto entre la modernidad, la postmodernidad y como quiera que sea que se llame el siguiente periodo (yo propongo TWITTER): ya no existe la planificación tal y como la entendíamos. Ya no podemos decir con certeza qué será de nosotros dentro de, no un año, sino 6 meses. Yo mismo, tengo a un PADRE que se sacó unas oposiciones recitando dormido los capítulos de la constitución. ESO es Planificación.  Por tanto, intuyo como algo normal sufrir porque una decisión se haya precipitado sin haberla planificado. Porque no dejo de tener en los genes a un tío que inventó el TODO-LIST antes de que existiera.

¿Cuáles son mis miedos? Primero temo por Sofía y por mi. Ya es difícil llevar una relación trabajando juntos y pasando muchas horas codo con codo. Justo habíamos pasado por un momento en el que habíamos iniciado conversaciones sobre el tema. Y no parecían conversaciones resolutivas. Eran especulativas y reflexivas. Como aquel que tiene tiempo para pensar. Jajaja. Al carajo eso. Ahora todo se precipita y encima tengo que tener la conversación con Sofía y con su Asamblea Federal de Hormonas Reunidas. ¡Alto! (Si eres feminista y te ha alarmado el chiste, retén un minuto tu ira).

A ver, este escrito no se titula “Lo padre” por casualidad. Mi amiga Silvia escribió hace unos meses un post maravilloso titulado “Todo sobre lo madre/copylove notas”.

 “Desde que cumplí los treinta mis amigas empezaron a abandonar nuestra zona de amor comunal para atender y amar a unas criaturas microscópicas que reclamaban toda su atención. Yo los llamo “los ladrones de amigas”. Los envidio tanto. Pasar de tener amigas (solo) hijas a tener amigas (además) madres es toda una revolución en el ecosistema de la amistad de la chick-mid-life”.

Creo que todos podemos entender qué cosas hay detrás de la palabra “Madre”. Las madres hacen posible la vida. Y no me refiero solo a parir. Me refiero a que durante años, la sociedad ha tolerado (y sigue tolerando) el mito del hombre cazador que sale a recolectar provisiones mientras la mujer se queda en casa, cuidando de la familia. ESE es un mito que se está yendo al carajo en la era TWITTER (recordad, modernidad->postmodernidad->TWITTER).

Entonces, mi chiste anterior puede ser interpretado en clave machista (porque a veces el uso de “micromachista” puede ser MACHISTA, sobre todo si rebaja la gravedad de un acto de violencia contra la mujer). “Asamblea Federal de Hormonas reunidas”. Ok, chiste desafortunado. Soy un hombre. Soy un hombre heterosexual. Soy un hombre heterosexual que a veces tiene comportamientos machistas y ciertos privilegios por el hecho de ser hombre aunque no lo pretenda. Soy un hombre heterosexual que a veces tiene comportamientos machistas  y ciertos privilegios por el hecho de ser hombre aunque no lo pretenda y a pesar de que quiero repensar mi masculinidad y aprender de los feminismos. Por supuesto no soy el primero en decirlo (eso sería muy de tío, arrogarse SER EL PRIMERO en algo). Pero sí es la primera vez que YO lo digo en público en MI BLOG (porque, PUBLICIDAD: en @eldiarioes he escrito ya alguna cosa en esa línea pero sin hablar de mi vida, claro). Necesitamos repensar la masculinidad. Y necesitamos escribir sobre el hombre feminista.

¿Qué es un hombre feminista según mi criterio y mis intuiciones? Pues una de las cosas más importantes es compartir tus vulnerabilidades. Mientras escribo esto, sinceramente, no sé si será o no público. Por primera vez en muchísimo tiempo, escribo para auto-cuidarme. “Escribir es corregir la vida”. Necesito compartirme mis miedos. Necesito escribir algo que me lea. Y sé que probablemente sí, que esto que escriba acabará en otras manos en algún momento. Pero hasta ahora, nace del auto-cuidado y no del onanismo exhibicionista. Lo prometo.

¿Qué otros miedos tengo? Mi abuelo acaba de morir y no pude devolverle XX.000€ que me prestó. Le debo a mis padres XX.000€. La empresa en la que trabajo y que fundé, me debe alrededor otros X.000€. Además, tiene una deuda contraída con la banca de unos XX.000€. Son cifras que, en época de crisis y en un país que se está muriendo del asco como Expaña, no son nada halagüeñas como para decidir tener una hija. Si además le sumamos el hecho de que llevo trabajando 10 años sin parar y como un poseso, y que justo antes de LA NOTICIA, tenía pensado PLANIFICAR cierto descanso pues…hace que me entrara un extraño dolor en la garganta. Una especie de contractura que imagino como pura y simple ansiedad.

Y por supuesto, otro gran miedo es el que tengo que ver con la realización personal. Cuando era pequeño, recuerdo meterme con mis padres porque no eran capaces de mantener una vida social muy activa. He visto como algunos amigos, al iniciar la incorporación de pequeños miembros a sus vidas (los roba-amigos, como los llama Silvia), abandonaban poco a poco ciertos lugares que antes frecuentaban. No es que yo sea un animal social callejero, siempre he sido más de TWITTER, lo reconozco. Pero sí, un miedo que tengo es el de priorizar. Daba la sensación de que antes aún quedaban cosas por hacer y planificar. Y sé que hay un consejo (típico, tópico) de las primeras personas con las que hemos compartido LA NOTICIA que es: “No te preocupes, esto no te hace mayor, vas a poder seguir realizando tus sueños”. Y mi primera y sevillana respuesta es “jí” (un tipo de “sí” irónico, muy propio del sur).

Pues bien, aquí me encuentro. Ante LA NOTICIA: Voy a ser madre. Voy a ser padre. Y estoy tremendamente acojonado. Es como si la noticia hubiera pegado un silbido y hubiera convocado la Reunión de los Miedos, para que danzaran a mi alrededor y no me dejaran dormir tranquilo. Pero si por algo me gustan el tenis es porque considero que hay momentos en la vida en los que no queda otra que jugársela. ¿Que no estoy preparado para dar este paso? Ya no importa: las luces están encendidas, el público en silencio, las bolas en mi bolsillo. El partido va a comenzar.

capítulo 3 – 11 de Septiembre de 2013

Hablando de planificación…que estamos a 11-S (ya sabrás en el futuro qué relevancia tiene esa fecha históricamente hablando) y ADA, AQUÍ ESTAMOS, ESPERÁNDOTE.

Como quien no quiere la cosa han pasado 9 meses desde que escribí este texto. No he vuelto a releerlo hasta hoy. En algunas partes me ha parecido poco visceral y que se descentraba de lo importante. Por otra parte, tiene un modus-operandi muy típico en mi. Alejarse del objeto en cuestión, formar parábolas que lo rodeen, reflexionar dando tumbos como si fuera una peonza. Así que quizás “fue lo que tenía que ser”. Decisión tomada-Decisión acertada, que diría el Abuelo Paco.

Hace 1h aproximadamente he hablado con Sebas, matrón del Hospital Macarena. Justo cuando he colgado, he sentido en la boca de la garganta lo mismo que sentí el día que Sofía me dijo que íbamos a ser padres. Madres. Barbabapás. Un nudo. Una pelota de tenis en la garganta.

Esta misma mañana, Sofía me decía desayunando: “Estás tú más nervioso que yo”. Y va a ser que sí. Durante muchos meses, muté todas mis preocupaciones en forma de falso pragmatismo. Me disfracé de todoterreno capaz de tirar para delante con un Festival, con acostumbrarme a trabajar el 50% del tiempo usando el inglés, con una mudanza muy loca, con el feroz mercado que se cierne sobre padres, especialmente si éstos son primerizos…

Tengo miedo al sufrimiento de Sofía. De no poder hacer nada, de perderme el parto, de frustrarnos por haber trabajado tanto para conseguir el parto natural y volver a darte cuenta, una vez más, de que en la vida no todo lo que te propones se consigue. Que Nadal solo hay uno. También sigo teniendo miedo del cambio de vida.

En fin, noto perfectamente como he retrasado enfrentarme a escribir sobre esto. Algo me retuvo.

capítulo 4 – 13 de Septiembre de 2013

Llegó el día. 13 de Septiembre de 2013. Es la 1:30 de la mañana. En unas horas debemos estar en el hospital. En unas días nos volveremos contigo a casa. Entraremos en este piso de alquiler en el barrio de la Macarena (Deep Macarena) y comenzará esta aventura.

Hija, si lees esto algún día y si algún día tú continúas con la cadena (no es una obligación, jeje), que sepas que ser padre (o madre) por primera vez es una mezcla bestial de miedo e ilusión. Como ves y si tienes parte de mis genes, te costará mantener la concentración. Te hablarás a ti misma, le hablarás a tus fantasmas, a tus luces y a tu pareja.

También puede ser que en el futuro los hombres puedan parir.

Es un futuro que espero que podamos ver juntos.

Comienza el viaje.

Capítulo 5 – 13 de Septiembre de 2014

La fecha de su publicación no es casual. Hoy Ada, cumples un año. El viaje está siendo duro, pero muy emocionante. ¿Qué he aprendido este año?

He aprendido muchas cosas. La primera he aprendido a cambiar pañales. Todo el que ha sido padre en la era TWITTER y no es un machista practicante (tranquilos, no voy a volver a pontificar sobre el hombre feminista) sabe que la relación directa con la MIERDA aumenta exponencialmente. De las iniciales y graciosas caquitas pasamos a MIERDA contante y sonante. MIERDA cuatro o cinco veces al día. Eso no sale en los anuncios de Nestle, joder.

He aprendido a convivir con ciertos dolores. Aparte de la aparición de un pinzamiento de un nervio en la zona cervical justo antes de que naciera Ada que me produjo un dolor que entró en el TOP5 de “Dolores más hardcore”, este ha sido un año lleno de dolencias: una tos que permaneció conmigo durante 6 meses y que desembocó en una fiebre de 41 grados que terminó conmigo en urgencias en un centro de salud en Vigo, un dolor de barriga intenso que me dejó postrado una semana, una desgarro en la fascia plantar…en fin, estoy “to escoñao”, ¿eh? Quizás mi cuerpo quería mandarme un mensaje sobre la finitud humana y hacerme ver que la crianza va de prevenir dolencias ajenas a tope. Y para prevenir dolencias ajenas hay que estar en forma. Así que hay que cuidarse para cuidar.

He aprendido que no soy capaz de hacer tantas cosas como me pensaba. No es ya que no sea realmente capaz de asumir la multitarea. Creo que el gran GOL que nos han colado en la era TWITTER es hacernos creer que podemos hacer un montón de cosas. Todo se ha multiplicado a tales niveles y la abundancia de contenidos e inputs es tan alta que nunca antes hemos tenido tan pocos recursos para la cantidad de cosas que podríamos hacer si los tuviéramos. Así que todos los días hago un listado de cosas y siempre me paso. Pero no es que en este año haya conseguido ajustarlo, no. Es que me paso en un 300% cada vez. Con la consiguiente frustración.

He aprendido a minimizar la procrastinación. Por contra con respecto al anterior párrafo, una hija te obliga a adaptarte a sus horarios, de forma que si, como es el caso, duerme siestas de 45 minutos, ese es un tiempo muy valioso que no hay que desaprovechar y en un ejercicio de efectividad ninja hay que ejecutar tareas rápido.

He aprendido a no escuchar la música alta y a no ver las series con Dolby Surround.

He aprendido que el sonido de un papel arrugado puede ser una experiencia estética de primer orden, sobre todo si lo compartes con Ada.

He aprendido que voy a tener que agacharme a recoger juguetes durante varios años.

He aprendido a llevar el carrito con la elegancia de Israel Galván.

He aprendido la técnica Baby Led Weaning.

He aprendido a ponerle al derecho la ropa a Ada (es broma, NO lo he aprendido).

Aprendí hace un año lo que significa estar cerca de perder a tu persona preferida y como el día más feliz de tu vida pudo convertirse en uno de los más tristes.

He aprendido a aprender con Sofía (una vez más).

Y sigo aprendiendo a querer a Ada. Reconozco que lo más complicado y lo más políticamente incorrecto de Lo Padre es que ha habido momentos en los que prefería estar más en TWITTER que con Ada. Y he podido hacerlo (y escribir este texto) porque Sofía estaba cuidando de ella. Además, los relatos pastelosos sobre ser padre solo lo son para personas que no tienen que preocuparse por sus recursos materiales o para personas lo suficientemente generosas y desprendidas como para querer desde el principio a alguien a quién no conoces. Yo no quise a Ada desde el primer día. El hecho de que Sofía me pusiera a los 6 meses de haber nacido el mote de broma de “El tío que nos persigue” en alusión a las reacciones de extrañeza de Ada cada vez que entraba en una habitación, así como el hecho de que durante varios meses haya sido una AMEBA egoísta que solo quería comer, dormir y cagar, pues no ayudaron a que le cogiese cariño. Si a eso le sumas la profunda revisión de tus prácticas cotidianas, que “no hacer nada” se convierte en una opción inviable, pues como que no, cariño no se le coge rápido.

Pero ahora es diferente. Ahora Ada sabe quién soy. Y acojona. Acojona saber que mientras que el mundo se revoluciona ahí fuera, tu tienes tu propia revolución en casa. Tu combate con la vida desde la Retaguardia. Tu inversión por un mundo mejor es un proyecto de persona que ojo, no puede ni querrá ser programada. Así que tú tienes que vivir tu vida lo mejor posible, siendo todo lo ético que puedas, mostrándote ejemplar pero no demasiado como para dejarle espacio y que cree su propio modelo, siendo consciente de que su modelo probablemente ponga en cuestión el tuyo en un futuro. Y criarla en un país machista, racista y corrupto como es España. ¡Vaya Reto!

Lo que no es un tópico (y sí aparece en los anuncios de Nestle) es que un abrazo o una sonrisa suya pueden arreglarte un día. Por eso me esfuerzo cada día por inventar formas de hacerla reír. Para que aprenda que aunque su padre vive(a) enganchado a TWITTER, una sonrisa suya lo puede casi todo.

 

 

11

comentarios

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1 - Pedro Jiménez 13.09.2014 - 14:07

2 - Gg 13.09.2014 - 20:59

¿un país machista, racista y corrupto? Vente a criar a Chile y verás España como el nirvana…

3 - Paco González 14.09.2014 - 16:12

 

4 - carolinkfingers 14.09.2014 - 17:26

clap clap clap clap. y feliz cumple, Ada. y gracias, Sofía.

5 - Ptqk 18.09.2014 - 10:38

Me quedo pensando en mi padre (será porque sigo siendo mujer-hija y no mujer-madre) y de repente creo que le entiendo. Entiendo que lo que le pasaba (esa cercanía y sin embargo esa distancia) era simplemente que tenía miedo. Recuerdo cuando se relajó, creo que fue más o menos cuando acabé la carrera, me fui a vivir sola y empecé a hablar de política. Imagino que ya no tenía miedo de que le robara su vida porque sabía que yo ya tenía la mía.

6 - bani 19.09.2014 - 16:23

espero que sigas escribiendo este diario. te esperan muchas sorpresas y miedos y aprendizajes todavía… 😉
Felicidades a los tres!
PD: después de leer tupost se me vino a la cabeza esta entrevista a Foster Wallace. Ve directamente al final, lo que digo está en la última respuesta: http://web.archive.org/web/20071017042632/http://www.centerforbookculture.org/interviews/interview_wallace.html

7 - Loly Álvarez 22.09.2014 - 11:04

Emocionante tu relato, me encanta leerte. Gracias por compartir sentimientos. Tendrás fuerzas para cada día reinventarte y hacer feliz a Ada. Besos

8 - José Antonio Jiménez Ramos 23.09.2014 - 10:28

Gracias, por compartir algo tan complejo e ilusionante como ser madre/padre y no dejes el Twitter

9 - Fely 29.09.2014 - 18:22

!Que suerte de padre tiene Ada…!!

10 - Jose Víctor 08.10.2014 - 14:04

¡Guau! ¡Qué vértigooooooooo!
Me ha echo reír y me he emocionado…. Muy grande. Últimamente ando como “con la regla” todo el día.
Gracias por compartir tus sentimientos.

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