La Colina de Peralías
26.03.2025

Horizonte. María Iglesias (Hispano Americana, 2023)

por Dolores Álvarez

 

Un libro impactante, Horizonte, de María Iglesias, con el que podemos hacernos conciencia y reflexionar sobre África. Una mirada distinta para que veamos la riqueza y no la miseria que día a día nos muestran los medios de comunicación. La autora nos presenta una nueva generación de jóvenes dispuestos a rebelarse y dispuestos a hacerse agentes de cambio para transformar la situación de sus países.

El protagonista de la novela es el camerunés Ketu Simo que busca un futuro mejor, de madre maestra y padre empresario, se arriesga a abandonar su país porque le quitan una beca para estudiar en Canadá y se la dan por corrupción al hijo de un alto cargo. Cruza a pie Nigeria, Níger y el Sáhara y allí, entre las muchas vicisitudes que pasa, deja enterrado al amigo con el que hacía el viaje. No ceja en su empeño y desde Marruecos logra llegar nadando a Ceuta. Se ve obligado a trabajar en los invernaderos, a mal comer y a vivir en la calle. Gracias a una familia que lo acoge logra estudiar Relaciones Internacionales y comienza a trabajar en oficinas diplomáticas. Fue entonces cuando descubrió un proyecto olvidado que puede cambiar el mundo: la construcción de un puente, en el estrecho de Gibraltar, que una Europa y África. Muchos serán los problemas y dificultades a los que Ketu, sus amigos y el emergente movimiento de “Despertar Panafricano» deberán enfrentarse. Pero ahora, al fin, una nueva África, joven e ilusionada, se ha puesto en movimiento. Y el puente, ese sueño común de tantos, puede comenzar a aparecer en el horizonte. María Iglesias nos regala la novela que, sin saberlo, estábamos todos esperando. Con una base real, hechos verídicos y un proyecto, el del puente del Estrecho, que sigue ahí, latente, es esta la historia de tanta gente que a uno y otro lado del Mediterráneo vive y sobrevive, lucha, respira y trabaja por una igualdad que aún no ha llegado pero que, entre todos, tenemos al alcance de la mano. Y todo ello con agilidad narrativa y personajes que te llegan al alma. En definitiva, una novela para no olvidar y que nos enseña mucho sobre África y su gente.

Conecté con María Iglesias a través del encuentro de Redes y el tema de África me parece tan necesario que debemos tomar conciencia de las barbaridades que pasan estas personas al cruzar el Estrecho, a arriesgar sus vidas en busca de un futuro más largo que en sus países de origen. Seguro que hay otras formas y alguien nos las están ocultando, no puede ser que haya tantos cadáveres y que ya casi no nos llame la atención porque nos hemos acostumbrado a ver en los medios esas escenas terroríficas de hombres, mujeres y niños que llegan cada día a nuestras costas.

Había leído sobre este mismo tema de África a Ousman Umar en sus libros Viaje al país de los blancos  y Desde el país de los blancos y verdaderamente es alucinante el viaje que sufren, los abusos por la mafia… Nos dice Umar “A los trece años partí desde la selva de Ghana hacia el País de los Blancos. Tras cinco años, en los que crucé el desierto y después el mar en patera, llegué a Barcelona. No imaginaba que entonces iba a empezar lo peor y, tiempo después, lo mejor. Viví en la jungla de cemento e indiferencia, dormí en la calle, pasé hambre, frío y miedo y me enfrenté al racismo”.

Horizonte nos abre un camino de esperanza ante tantas adversidades que estamos viendo desde hace muchos años, la juventud se está organizando, hay una esperanza de luchar contra tanta opresión que se ejerce en estos países africanos. Es necesario cambiar la mirada y reconocer el potencial económico y humano que tienen “esos negritos” a su alcance para que podamos comprender que las fronteras son injustas porque solo benefician a unos cuantos mientras otros están dejando sus vidas entre cuchillas, concertinas y alambradas.

El inicio del libro en el que se relata el viaje de Ketu Simo es impactante, no te deja indiferente y quizás cuando los veas por la playa vendiendo pulseritas te recuerde cuánto ha tenido que sufrir para estar, incluso de forma ilegal, entre nosotros, aunque vivan en condiciones precarias y puedas mirarlos de otra forma como personas que han luchado por ellos mismos, sus familias y sus pueblos.

(En el camino) “Los dos sacuden al compañero, sin lograr que reaccione. Pasan los brazos del chico sobre sus hombros para seguir con él a cuestas. Pero se escurre, cuelga, le arrastran las piernas. Sudan, empapados. Respiran con la boca abierta. Al poco, Mahmud tropieza, cae y tira con él a Ibrahim. Agotado y resoplando, Mahmud no se libra del fardo, mantiene su abrazo, aunque gime porque la arena ardiente le escuece. No implora a Ketu. No lo mira, lo evita. Ketu podría seguir. Debería”.

El proyecto del puente, tantos años olvidado, que descubre Ketu en una de sus prácticas en oficinas diplomáticas, abre una esperanza a luchar por esa conexión con Europa y empieza a moverse con el tema. La juventud se está concienciando y parece que ya no se traga todo lo que le dicen ni lo que ven a su alrededor, están luchando por hacer de sus países sitios de bienestar, sitios de riqueza para ellos y no solo para los extranjeros. Hay esperanza aunque las luchas son muy duras y los movimientos quieran acallarse con la represión a la que están acostumbrados.

En definitiva, un libro que abre puertas de esperanza a unos países deprimidos e invadidos por el poderío de los blancos. La narrativa es ágil y minuciosa, te hace estremecer en muchos momentos pero te da una esperanza para que las fronteras se suavicen y podamos vivir en paz sin la opresión de los gobernantes que no atienden las necesidades de su pueblo.

Me recuerda la propuesta de Paulo Freire en Pedagogía del oprimido, planteando una pedagogía del ser humano, una manera de estar en el mundo, una acción cultural con los oprimidos, no para los oprimidos, una acción radical para la liberación y transformación de la realidad opresora.

Dada la dificultad del tema que se trata, creo que esta novela puede ser adecuada para el alumnado de Bachillerato de forma que vayan creándose conciencia de justicia social y vean la perspectiva que puede ayudar a luchar por intereses más humanitarios.

 Puedes ver la reseña completa en El Diario de la Educación, publicada el 26 de marzo de 2025

comentar

Por favor, cíñete al contenido propuesto, sé respetuoso contigo y con los demás, con la ortografía y la gramática. Los comentarios pueden ser moderados por una cuestión de SPAM, pero además nos reservamos el derecho a no publicar cualquiera que resulte violento u ofensivo

Acerca de La Colina de Peralías
El blog La Colina de Peralías está hecho con Wordpress 4.8.12 para ZEMOS98.
Follow

Get every new post on this blog delivered to your Inbox.

Join other followers: