
Marxman podrían haber sido un grupo más de la explosión hip-hop en los primeros 90, pero su habilidad para combinar un estilo musical ecléctico con un fuerte compromiso social hace que merezca la pena esta pequeña reseña.

H, MC Phrase, Oisin y DJ K formaron Marxman en 1989 en Londres, en un contexto dominado por un rap ombliguista y políticamente apático. Partiendo de sonidos del hip hop de NY, evolucionaron incorporando melodías de la Motown e instrumentos tradicionales irlandeses, dándole voz a un mensaje solidario (“All about Eve”, uno de sus grandes éxitos, en contra de las agresiones sexistas) y socialista, luchando por el fin de las desigualdades económicas y sociales.
La polémica con los medios británicos que causó su primer single, “Sad affair” (con una durísima letra, repasando la historia de Irlanda y de la dominación británica, apoyando en definitiva la causa republicana, algo tabú en Inglaterra – al final de este artículo teneis la letra completa -), no les impidió ser teloneros de los mainstream U2 o Depeche Mode. El segundo single, “Ship ahoy” (con la colaboración de Sinéad O’Connor) establecía paralelismos entre el esclavismo de siglos pasados, la colonización británica de Irlanda y la precariedad laboral actual, con contratos y salarios casi esclavistas.

En 1995, tras dos discos (“33 1/3 Revolutions Per Minute” y “Time Capsule”) y el EP “Whassint For The Cynic”, dieron por terminado el proyecto. En este blog os podéis informar más sobre Marxman así como descargar su discografía.
«Once upon a time there wasIrish ways and irish lawsVillages of irish bloodwaking to the morning goodBut england and her soldiers camestarted centuries of shameRaped our women stole our graincalled this land a different nameKilled the leaders killed the youngput to the sword or gun or hunghistory taught this to mebut what some learn is a travestyI’m saying no slaying is playing it rightand death is the legacy of this fightbut a fight for peace agains injusticethe time has come to discuss thisSAD AFFAIR
I had a dream of days to comewhen orange only ment the summer sunand not the knife that cuts aparta nations soul a nations hearta thousand tears my mother shedsons and daughters have died and bledi cannot forget their brave examplethank you all for whom i tremplepeople have been mistreat for too longhow long to sing this sad songconnolly said we shall rise againand surely one day the pain must endsome say……thats a bridge too farsome they say……tiocfaidh ar la!*some pretend the problems don’t existsome attack and some resist…it’s aSAD AFFAIR
Some say one day our day will comethe race is run we know the outcomethe tide is on the side of the greenthe butchers apron no longer seenbut all i know is that peace must winand i thought this was Ireland mot Britaina six country state is a bastard statewhy oh why can’t we all integratebut my people suffer great injustice dailycondemned by racism in the baileythe Guildford Four, Maguires and the SixInnocent! but guilty of being Micksand my culture is as strong as a pyramidand you will pay for these things you didnot just to we but to the AfricanThe Asian and the true Americanand tomorrow the sorrow will continueand the hatred will fester in the sinewi feel like a stranger in the land where i was borni just have to wait for a new dawn…..it’s aSAD AFFAIR»
*tiocfaidh ar la! significa “nuestro día llegará / our day will come”, en gaélico. Es el lema del I.R.A. y por extensión de todo el movimiento republicano.


Hace algunos años, al morir la anciana Yang Huanyi a sus más de noventa años de edad, se llevó con ella el único idioma en el mundo hablado sólo por mujeres.
Era la última conocedora del nushu, un idioma del sur de China que durante al menos 400 años sirvió como lenguaje para las mujeres que querían compartir sus secretos con sus hermanas y amigas, a salvo de los oídos indiscretos de los hombres. La anciana aprendió el idioma antes de casarse, pero sus hijas y nietas no lo quisieron aprender.
Como el nushu, se calcula que por lo menos 6.000 idiomas en el mundo están bajo el riesgo de extinción.
Si entendemos, y sentimos, una lengua, o un idioma, como vehículo de expresión e interrelación de una cultura común, como una expresión viva del individuo y de un pueblo, no podemos hacer otra cosa que lamentarnos ante los datos que arroja la investigación de National Geographic “Language Hotspots”.
Comenzamos: el 80% de la población mundial habla 83 grandes idiomas, mientras que existen 300.000 pequeñas lenguas que sólo las utiliza el 0,2%. Más de la mitad de las lenguas habladas en el mundo no están documentadas por escrito, motivo que hace que un idioma se extinga cada dos semanas, al desaparecer su último hablante. Entre las regiones más delicadas está Sudamérica. Los idiomas sudamericanos que corren mayor peligro son el vilela, que sólo lo hablan dos personas en Argentina, y el ofayé, que tiene unos 20 hablantes en Brasil. Otras lenguas que podrían desaparecer pronto son el guató (50 hablantes), el krenak (80), el kabixi (100), el xokleng (250) y el maxakalí (750). Curiosamente, Bolivia tiene el doble de diversidad lingüística que toda Europa, ya que cuenta con 37 lenguas y ocho familias lingüísticas, que son las mismas que hay en todo el continente europeo.
«Los idiomas desaparecen cuando una comunidad decide que su lengua es un impedimento social o económico y los niños son especialmente sensibles a esto», añaden los investigadores de National Geographic. Otras zonas susceptibles de perder su riqueza cultural en este siglo que comienza son Siberia Oriental, el norte de Australia, el sureste de Estados Unidos y, también en ese país, la meseta noroeste del Pacífico.
Aunque también se dan casos positivos. Tras siglos de marginación, el tamazight (o cabileño), la lengua del pueblo bereber, o el kurdo (sobre el que volveremos una y otra vez en este blog) empiezan a ser reconocidos y respetados por los estados de Argelia y Turquía, respectivamente. O el náhuatl, lingua franca de los aztecas antes de la conquista castellana, sigue vivo después de más de 500 años (en realidad nunca murió, gracias a palabras tan comunes como chocolate, chile, coyote, cacahuete…) y es oficial en la enseñanza primaria.
Un regalo: el documental “As old as my tongue”, sobre Bi Kidude, quizás la cantante en activo más vieja del mundo, leyenda viva en su isla natal de Zanzíbar. El documental muestra con una banda sonora que reúne cien años de música suahili, los contrastes dramáticos de la vida de un icono de la música. Y de la lengua.
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